viernes, 4 de octubre de 2013

TLC ENTRE COLOMBIA E ISRAEL

Con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia e Israel, que se realizo el lunes en Jerusalén por los ministros de Comercio, Sergio Díaz-Granados, y Naftali Bennet, el embajador israelí en Bogotá, Yoed Magen, confía en que entre en vigencia lo más rápido posible. “Espero que sea a finales de este año o más tardar principios a del 2014”, dijo el diplomático. Las oportunidades no son solo en comercio, sino también en servicios e inversión, dijo Magen, y para la muestra un botón: una farmacéutica israelí, la productora de medicamentos genéricos más grande del mundo, fue persuadida por el presidente Juan Manuel Santos de invertir en Colombia.

¿Cuál es su opinión sobre el TLC?
El acuerdo es una excelente noticia para los dos países, para todos los que quieren hacer negocios, porque las dos economías son casi totalmente complementarias: la colombiana se basa más en sectores tradicionales, mientras que la israelí se basa en la tecnología y la innovación. No hay sectores que compiten y, por lo tanto, estamos llegando a una situación de gana-gana.

¿Cuál sería el sector colombiano que más se beneficiaría?
Creo que el sector agropecuario es el que más se va a beneficiar, por varias razones: Israel es un país que produce tecnología, soluciones sofisticadas para la agroindustria, que no necesariamente es barata y hace falta aquí en Colombia; con el TLC será más accesible para los agricultores colombianos.

¿Y qué otras razones hay?
Colombia es el cuarto exportador mundial de banano, e Israel es uno de los productores más importantes del mundo de semilla de banano; la cooperación en ese sector puede ser fantástica.
De hecho, una empresa israelí que desarrolla esas semillas creó un centro de investigación en la Universidad de Antioquia con la idea de desarrollar semillas aptas para el clima de Colombia y otros países de la región.

¿Y en comercio?
Hay buen potencial de ventas de Colombia a Israel en, por ejemplo, carnes, azúcar, panela, pulpa de fruta; el israelí es un gran consumidor de jugo natural y la pulpa va desde esta región.
Con el TLC, la pulpa colombiana va a ser mucho más competitiva.

¿Con qué países competirá Colombia en el mercado israelí de productos agroindustriales?
En pulpa creo que competiría, y sería más competitivo ahora, con Ecuador y Brasil. En carnes, con nuestros grandes proveedores, que son Uruguay y Argentina. Israel es un país con algo más de ocho millones de habitantes, pero la economía es del tamaño de la colombiana.
¿Los productos industriales colombianos también tienen oportunidades en Israel?
Creo que el sector textil y de ropa también se puede beneficiar; Israel normalmente compra en la India y China, y no sé qué tan competitivo es Colombia con los precios de allá, pero con el TLC va a ser mucho más competitivo. Aquí hay una moda que creo va a tener demanda en Israel. He hablado con diferentes industriales y me dicen que hay buenas posibilidades.

Lo que más le vende Colombia a Israel es carbón...
Colombia exporta el 30 por ciento del carbón que consume Israel, pero no queremos que el comercio entre los dos países se base en un producto, que un día sí y otro no, y ojalá podamos diversificarlo cuanto sea posible, explorando todas las oportunidades. Cuando el presidente Juan Manuel Santos estuvo en junio en Israel, llevó una delegación de empresarios que estuvo explorando el mercado israelí y regresó a Colombia con entusiasmo de empezar a hacer negocios.

¿Y en materia de inversión?
Sé que hay varias empresas muy interesadas en invertir aquí. De hecho, una de las cinco compañías más grandes de Israel ya se está instalando en Colombia. En su visita de junio, el presidente Santos se reunió con 280 empresas. Luego tuvo un almuerzo con las 20 más importantes de Israel. Estamos muy contentos con eso.

Israel también es fuerte en investigación médica y en producción de medicamentos. ¿Hay interés de invertir en Colombia?
En eso estamos. El presidente Santos manifestó el interés de que empresas de ese sector exploraran posibilidades en Colombia, que ofrece oportunidades muy buenas debido a su biodiversidad. Israel tiene la empresa más grande del mundo de producción de medicinas genéricas, se llama Teva, y el Presidente la persuadió de venir. El potencial existe, es cuestión de interesar a las empresas que vengan a hacer investigación y desarrollo aquí.

¿Cuándo cree que podría entrar en vigencia el TLC?
En Israel, el proceso de aprobación es relativamente rápido; aquí tiene que pasar por el Congreso, y como es un acuerdo que no perjudica a ningún sector y tiene muchos beneficios, creo que en pocos meses va a estar ratificado. Espero que para finales de este año o a más tardar a principios del 2014 entre en vigencia.

Locución Presidencial

Locución del Presidente de la República, Juan Manuel Santos, sobre los avances en empleo y reducción de la pobreza

Bogotá, 2 de Octubre.
 "Queridos colombianos:
En medio de las urgencias y de las preocupaciones de cada día, a veces dejamos pasar, sin conocerlas y apreciarlas, las novedades que nos muestran que vamos por el camino correcto.
Es cierto que tenemos muchos problemas –problemas que nadie niega– y que desde el Gobierno trabajamos todos los días, junto con ustedes, para enfrentarlos y solucionarlos en la medida de lo posible.
Pero también es cierto que hemos logrado avances significativos que nos dan motivos para no perder algo muy importante en cualquier sociedad: la fe en nosotros mismos, la esperanza, el optimismo.
Para no ir más lejos, esta semana se conocieron datos que reflejan la reducción de dos de los mayores problemas que afectan a los colombianos: el desempleo y la pobreza.
De acuerdo con las estadísticas al mes de agosto, hoy en nuestro país hay 21 millones 310 mil colombianos trabajando, la mayor cifra jamás alcanzada.
Si comparamos este dato con el número de ocupados que había al inicio del gobierno, podemos decir que en estos últimos tres años encontraron trabajo más de 2 millones 300 mil compatriotas.
Para que se hagan una idea: esto es como si toda la población de Medellín –toda– no estuviera trabajando hace 3 años, y hoy TODOS hubieran encontrado empleo.
Pero esto –que ya de por sí es muy importante– no es lo único.
Durante los 36 primeros meses del Gobierno el desempleo ha venido bajando consistentemente mes tras mes, ¡mes tras mes!, y en este año llevamos cuatro meses seguidos con el desempleo en un dígito, es decir, por debajo del 10 por ciento.
Y algo sobre lo que podemos sentirnos orgullosos: somos el país de América Latina que más puestos de trabajo ha creado en los últimos años y el único en el que ha bajado el desempleo todos los meses.
Por eso digo que en la lucha contra el desempleo vamos en la dirección correcta. Y que debemos ser conscientes de este logro significativo.
Esto no significa, por supuesto, que olvidemos lo que falta.
Todavía tenemos más de 2 millones de colombianos que buscan trabajo y no lo encuentran. ¡Ese es un reto enorme que seguimos enfrentando!
Y aquí hay otra razón para ser optimistas: por primera vez, en más de 20 años, la mayor parte de los trabajos que se han creado son empleos estables, con todos los beneficios de ley.
La mayoría de los nuevos trabajadores –y sus familias– cuentan con los beneficios de una caja de compensación familiar; tienen vacaciones pagas; ahorran a través de sus cesantías, y cotizan a una pensión para garantizar un mejor futuro.
¡Eso es prosperidad para todos y dignidad del trabajo!
Y hablemos ahora de la reducción de la pobreza.
Hoy, precisamente, se conocieron los datos de pobreza al corte de junio de este año, y también muestran avances importantes.
Disminuir la pobreza extrema ha sido y seguirá siendo una de nuestras mayores prioridades.
Hablando en número de personas –que es lo que cuenta–, en lo corrido del gobierno 2 millones 459 mil han salido de la pobreza y 1 millón 317 mil superaron la pobreza extrema.
Otra vez –porque la cifra es muy parecida–, es como si Medellín entera saliera de la pobreza en tres años o como si todos los habitantes de Barranquilla superaran la pobreza extrema.
Y hay algo que destacar, porque es un avance muy importante en equidad: en el último año –entre junio del año pasado y junio actual– los ingresos del 80 por ciento de población más pobre crecieron mucho más que los del 20 por ciento de población más rica.
¡Eso es crear un país más justo!
Nuestro reto sigue siendo que cada vez haya menos pobres y tener, en cambio, una clase media más grande, más fortalecida, que es la mejor muestra de un país justo y equitativo.
Los avances, entonces, en empleo y en reducción de la pobreza, son buenos, son importantes, son los mejores en muchísimo tiempo, pero –repito– falta mucho.
Que uno de cada tres colombianos esté en la pobreza sigue siendo demasiado.
Queda, por consiguiente, un largo trecho por andar. Queda mucho trabajo por hacer. La deuda con los compatriotas más pobres no se puede saldar en unos pocos años.
Lo que sí podemos decir es que en estos últimos tres años hemos avanzado en la dirección correcta y que –tal como lo prometí en la campaña– nos hemos dedicado, con el esfuerzo conjunto de todos los colombianos, a construir un país más próspero y más justo.
Los resultados que hoy conocemos demuestran que las semillas sembradas están dando buenos frutos.
Por supuesto, siempre habrá descontentos y habrá críticos. Eso es normal.
Pero no caigamos en la trampa mortal que nos plantean los pesimistas, que solo muestran lo que falta y nunca reconocen nada de lo que se ha hecho.
Hoy los invito, colombianos –basados en estos y en otros muy buenos resultados–, a que continuemos abordando nuestros problemas con resolución y firmeza; a que SIGAMOS AVANZANDO, y a que nos demos cuenta de que hay razones, muchas razones, cada vez más razones, para creer en un mejor futuro. Para ser optimistas.